Te pido encarecidamente

no te excluyas de mi vida.

Tu amor fue un proyectil

que se instaló en el corazón.

Me está matando lentamente

hace que pierda la razón,

una intervención es peligrosa

aceleraría el  final.

Mientras tanto estoy sufriendo,

delirando, tiritando de frío,

 necesito de tus brazos

que me brinden el calor,

en estas mis horas postreras.

No se lo que estoy manifestando

espero me de remedio

para poder seguir amando…



Delia Fontana