|
Soñamos
transitar un camino
bordeado de rosas,
regalarnos flores
y nos dimos espinas.
Soñamos
ambular de las manos
y nos separamos
en la mitad del trayecto.
Soñamos
un futuro para los dos
y actuamos distinto.
Me equivoqué.
Te equivocaste.
Éramos caminantes
que avanzábamos
con distintos rumbos.
Te perdoné.
Me perdonaste.
Fuimos dos bohemios
que escribimos poemas
con final impensado…
|